Su último saludo en el escenario (sir Arthur Conan Doyle)


A Sherlock Holmes o lo amas o lo odias, y yo, amigo mío, me hallo en el primer grupo. En estos días estoy releyendo por enésima vez sus casos, y en concreto los incluidos dentro del libro Su último saludo en el escenario, que incluye siete casos del inefable detective ya en la recta final de su carrera.

En Los planos del Bruce Partington (1908) es solicitado por su hermano Mycroft, importante funcionario al servicio del gobierno británico, para que solucione un caso en el que está en juego la seguridad nacional. Y es que los planos secretos de un submarino han desaparecido.

En El detective moribundo (1913) la señora Hudson va en busca del doctor Watson para informarle de que Holmes está gravemente enfermo. Cuando llega a su domicilio se encuentra con que, efectivamente, su amigo se encuentra en un delirante estado que le lleva incluso al delirio. No obstante, el detectivo saca fuerzas para encomendarle a su viejo amigo un último favor.

El pie del diablo (1910) se desarrolla en un pequeño pueblo de la costa de Cornualles al que Holmes y Watson han ido a parar en busca de la calma y reposo que precisa la salud del primero. Sin embargo, en ese bucólico escenario les sale al encuentro la muerte de una joven convencina. Conan Doyle considera a este uno de sus relatos favoritos.

Su último saludo en el escenario (1917) se aleja de otros relatos anteriores de Sherlock Holmes y se hace eco de la situación que asola a Europa, inmersa por entonces en la I Guerra Mundial. En él, un anciano Holmes se ve obligado a abandonar su retiro campestre para resolver un caso de espionaje alemán.

En La aventura del pabellón Wisteria (1908) un digno caballero británico es invitado por un caballero español con el que acababa de trabar amistad a pasar una noche en el palacio de éste. Pero cuando el inglés despierta a la mañana siguiente encuentra que su anfitrión ha desaparecido y, sin comerlo ni beberlo, se convierte en el principal sospechoso de haberle causado la muerte.

La desaparición de lady Frances Carfax (1911) nos ofrece a un doctor Watson lanzado por Europa tras el rastro de una dama desaparecida, ya que Holmes no puede abandonar Londres. Suiza, Alemania y Francia son las tres paradas de su aventura, para acabar de regreso a Londres donde se resuelve el misterio.

Por último, en El círculo rojo (1911) la propietaria de una casa de huéspedes requiere los servicios de Holmes por el extraño comportamiento de su nuevo inquilino que, tras pagar por adelantado y con generosidad el alojamiento, ni ha vuelto a salir del mismo ni se deja ver por nadie. 

 En algunas ediciones se incluye un octavo relato: La caja de cartón. Pero en las ediciones originales inglesas éste no aparecía y yo, como buen purista, he optado por obviarlo para ser lo más fiel posible al espíritu original del libro.

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