Abadía de Santa María (Howth)

La pequeña localidad de Howth se encuentra a apenas 15 kilómetros de Dublín y no llega a los ocho mil habitantes. Se caracteriza por el ambiente marinero que te atrapa nada más bajarte del bus, con el olor a salitre y el graznido de las gaviotas que tan familiar nos resulta a los que nos hemos criado junto al mar. El nombre del pueblo proviene del antiguo nórdico Hofuth, que significa promontorio. No puedo ser objetivo con Howth porque este pequeño rinconcito es uno de los principales culpables de la idolatría que profeso a Irlanda, pero creedme si os digo que simplemente pasear por sus tranquilas calles es toda una experiencia. Puntos de interés son su castillo, el faro al que se llega a través de un agradable camino junto a los acantilados y su puerto, al que se abren varios restaurantes en los que degustar la especialidad del lugar (el pescado y el marisco) y la abadía de Santa María. 

Esta iglesia, dedicada a la Virgen María, era colegiata, es decir: era atendida por un colegio o comunidad de clérigos, uno de los cuales era el responsable tanto de la liturgia dentro de la iglesia como de los asuntos más mundanos como la gestión económica. La casa donde vivía la comunidad se encuentra al sur de la iglesia.

Ya en 1042 se alzaba en este mismo lugar una primitiva iglesia mandada construir por Sitric, rey de Dublín. En 1235 fue reemplazada por una iglesia parroquial, y ya en la segunda mitad del siglo XIV se construye la iglesia cuyas ruinas vemos hoy. Ésta fue modificada en los siglos XV y XVI, cuando se elevaron los frontones y se añadieron un campanario, un nuevo pórtico y una puerta sur. La familia St Lawrence, del cercano castillo de Howth, también modificó el extremo este para que funcionara como una capilla privada. En el interior se encuentra la tumba de Christopher St Lawrence, decimotercer barón de Howth, fallecido en 1462 y su esposa Anna Plunkett de Ratoah.

 

Fotografía: Pedro Rodríguez (Howth, Irlanda, 2017)

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