Miguel Ángel realizó este óleo sobre tabla de120 centímetros de diámetro hacia 1506-1508 por encargo de la poderosa familia Doni, formada por el banquero Agnolo Doni y su esposa Maddalena Strozzi, posiblemente con motivo del nacimiento de su hija María.
La formación como escultor de Miguel Ángel determina el aspecto de las figuras. Pese a que sólo tenía unos treinta años cuando lo realiza, la complejísima estructura de la composición en forma de curva helicoidal (recurso apenas empleado hasta entonces) anuncia el manierismo del que se le considera precursor. La base de esa curva la forman las poderosas piernas de la Virgen cubiertas por unas vestiduras que recuerdan a las de las Sibilas que pintaría poco después en la Capilla Sixtina. María se gira sobre sí misma hacia su derecha para tomar o entregar al Niño a San José. Jesús se encuentra en el famoso "equilibrio inestable" tan característico de las figuras del artista, ya sean en su escultura o en su pintura.
San José continúa la espiral del movimiento general balanceando el cuerpo hacia la izquierda sin apoyarse de manera segura en nada. Todo ello otorga a la obra un marcado efecto de movimiento, inestabilidad y de grupo apilado que puede derrumbarse en cualquier momento pero que se sostiene por la fuerza que emanan los tres protagonistas.
El fondo sobre el que se destaca el grupo se ha interpretado como una alusión a la edad dorada del hombre, es decir, a ese estado paradisíaco que los filósofos griegos creían anterior a la civilización tal y como la entendemos hoy.
Tondo Doni (La Sagrada Familia)
Miguel Ángel
1506-1508
Temple sobre madera
Galería Uffizi (Florencia, Italia)

Comentarios
Publicar un comentario